Tipos de manga gástrica

La manga gástrica es un tipo de cirugía bariátrica dirigida a personas con una obesidad mórbida o severa que han intentado otras alternativas y no han funcionado. Es una técnica de reducción de estómago con la que se puede llegar a perder hasta el 70% del exceso de peso.

Es un procedimiento menos invasivo que otras técnicas bariátricas y con resultados muy positivos. Dentro de este tipo de intervención existen varios tipos de manga gástrica además de la clásica como la reforzada o la virtual.

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Manga gástrica reforzada

Durante la intervención de la manga gástrica el estómago es seccionado dejándolo con forma de tubo o manga. Las grapas se colocan en línea evitando las fugas de jugo gástrico, sin embargo, en ocasiones se producen en líneas largas de grapas. Para evitar este problema existe la técnica de manga gástrica reforzada, mejorando el engrapado.

Existen tres diferentes métodos para reforzar la línea de grapas:

  • Sutura: una vez realizado el engrapado en línea se refuerza con una sutura de polipropileno.
  • Material de refuerzo absorbible: refuerzo de línea con material biológico como el colágeno.
  • Pegamento de fibrina que se aplica en la línea de corte para taponar las posibles fugas.

Estos métodos de refuerzo no solo evitan las posibles fugas en la línea de engrapado sino que también distribuyen la presión ejercida sobre las grapas cuando el estómago realiza la digestión.

Existen diversos estudios que realizados para demostrar la necesidad de incorporar estos métodos al procedimiento, aunque ninguno ha sido determinante hasta el momento.

Diferentes tipos de manga gástrica

Manga gástrica virtual

La manga gástrica virtual es un proceso de reducción de estómago mediante la hipnosis. Este procedimiento reprograma la mente para ayudar al paciente a perder peso de una forma menos invasiva. El hipnoterapeuta hace creer al paciente que se ha sometido a una operación de manga gástrica y su estómago se ha reducido entre un 70 y un 80% de tal manera que cuando ingiera comida tenga la sensación de saciedad antes de que se llene y así perder peso. Además, ayuda a perder la obsesión por los alimentos.

Este tipo de procedimiento está creciendo en popularidad debido a lo poco agresivo que es. Sin embargo no existen estudios que demuestren su eficacia. Es necesario, para completar con éxito el tratamiento, realizar sesiones de refuerzo para ayudar al paciente a enfrentarse a las situaciones habituales y tener herramientas para enfrentarse a ellas. Además, se debe completar con plan de comidas establecido por un nutricionista y que tenga en cuenta las necesidades de cada paciente.

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