Ganglios inflamados en el cuello

Cuando hablamos de ganglios nos referimos a los ganglios linfáticos que están repartidos por todo nuestro cuerpo. La función de estos ganglios es filtrar y eliminar las bacterias y virus de nuestro cuerpo. Cuando la infección es más fuerte de lo habitual los ganglios tienen que trabajar más y en ocasiones se inflaman, esto se llama linfadenitis.

Los ganglios se pueden detectar en las axilas, ingles y cuello (parte frontal, debajo de la mandíbula y barbilla, detrás de los oídos o en la parte posterior de la cabeza). Alrededor del cuello pueden encontrarse unos 300 ganglios que a simple vista no se ven, hay que palparlos, y tienen forma redonda u ovalada. Cuando se inflaman se linfadenitis cervical.

Paciente sufriendo de ganglios inflamados en el cuello

¿Cómo reconocer que se tienen los ganglios del cuello inflamados?

Los ganglios linfáticos que se encuentran alrededor del cuello se inflaman con frecuencia cuando existe una infección bacteriana o vírica, suelen ser enfermedades comunes y no graves como: resfriados comunes, faringitis, otitis, sarampión, mononucleosis, o abscesos dentales. Sin embargo, aunque es poco frecuente, en ocasiones son el aviso de una infección o enfermedad más grave como: VIH, tuberculosis, lupus, artritis reumatoide, o algunos tipos de cánceres o tumores.

Cuando los ganglios del cuello están inflamados se pueden detectar porque:

  • Los ganglios están más sensibles y son dolorosos.
  • Alguno aumenta de tamaño llegándose a ver el bulto, si la inflamación es fuerte.
  • Suele estar acompañado de otras enfermedades como infecciones de las vías respiratorias altas (fiebres, secreción nasal, dolor de garganta…).
  • Son frecuentes los sudores nocturnos.

Aunque la inflamación de los ganglios del cuello suele ser provocada por una infección común y poco grave, hay que acudir al médico siempre que los ganglios no desaparezcan al pasar dos semanas, que no exista más síntoma que la inflamación del ganglio, que el ganglio siga creciendo según pasan los días, si son duros o irregulares y cualquier ganglio en niños que tenga más de 1 centímetro.

¿Cómo desaparecen los ganglios inflamados en el cuello?

A pesar de que la causa común de la inflamación suele ser benigna el médico primero determinará si no existe posibilidad de otro diagnóstico. Realizará una exploración e historia clínica que podrá acompañar de un análisis de sangre, una biopsia del ganglio o una radiografía si es necesario para determinar la causa exacta de la infección.

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Por lo general, el ganglio volverá a su forma original por sí solo, pero si la infección es mayor debe ser acompañado de un tratamiento farmacológico adecuado. Si la causa es originada por bacterias se administrará antibióticos y si es vírica se prescribirá el tratamiento adecuado para ese tipo de infección. Cuando el dolor es agudo se puede tomar algún analgésico para reducir el dolor.

Existen una serie de “remedios caseros” que pueden ayudar a aliviar el dolor producido por la inflamación como:

  • Aplicar compresas tibias. Varias veces al día se puede colocar sobre la zona afectada una toallita o compresa tibia para reducir la inflamación y aliviar el dolor.
  • En ocasiones la inflamación es producida por estrés, el descanso ayuda a recuperarse.
  • Si se masajea varias veces al día el ganglio inflamado, de forma suave, puede ayudar a aliviar la presión y desbloquear la infección.
  • Actividad física. El yoga o caminar a paso ligero ayuda a desbloquear los canales linfáticos mejorando la circulación interna del sistema linfático.

Cuando las causas de la infección están relacionadas con problemas más graves del sistema inmunitario –VIH, lupus, artritis reumatoide- o por tumores –cáncer de cuello, del sistema linfático, leucemia- el tratamiento se adaptará por el especialista según la situación.

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